Anunciado como un cambio profundo, en cuanto a lo espiritual, se celebra el 25 de julio en todo el mundo el Día Fuera de Tiempo en el calendario Maya.
Es un día llamado Fuera del Tiempo porque no está en ninguno de los anillos o ciclos solares (cálculo matemático ancestral realizado por los mayas).
Para los mayas el 25 de julio está afuera y es el engranaje perfecto para conectarse con el nuevo ciclo, es por ello que se denomina “fuera del tiempo” y corresponde al día previo al año nuevo maya, que esta vez corresponde a Tormenta Resonante Azul.
El 24 de julio fue el cierre del gran ciclo Mago Rítmico Blanco y mañana comienza la Tormenta Resonante Azul. El año que comienza aseguran que es de profunda transformación, cambios radicales, movimientos sociales y personales con el objetivo de resonar en equilibrio.
El Día Fuera del Tiempo es un vórtice energético que se abre en el cual tenemos que proyectar todas nuestras intenciones para el nuevo año. El Día Fuera del Tiempo es un Día de Perdón y de Paz. Una jornada para expresar el arte, la armonía y la unión incondicional de los seres humanos con la Madre Tierra. Los Mayas festejaban este día preparándose para el Nuevo Año. Este día, también llamado día verde era considerado por los Mayas como un día especial para preparar al alma, crear un espacio para el juego, el arte, la magia y la creatividad.
El año nuevo maya del calendario 13 lunas se celebra el primer día de la luna magnética (primera luna), es decir el día 26 de julio. Cada año inicia el día 26 de julio y finaliza el 24 de julio del año siguiente. El día o Kin que queda fuera del tiempo es el día 25 de julio denominado día fuera del tiempo o “día verde”.
Llénate de energía positiva y buenas intenciones encaminadas a la armonía…. la armonía es un estado orgánico!
Ahora el concepto de la Geometría Sagrada se ha expandido y está apareciendo muchísima información con respecto a este tema , con la teoría del centésimo mono se comprobó la existencia de redes planetarias o campos morfo-genéticos que son las matrices que sostienen todas las formas existentes. El centésimo mono cuenta que un grupo de científicos que estaban estudiando los monos descubrieron que un mono, un día se dió cuenta que el fruto caído sobre la arena, se podía lavar en el mar. A partir de ese momento todos los monos comenzaron a lavar su fruto, no sólo en esa playa sino en las distantes. Los científicos se dieron cuenta que había algo que los unía y comunicaba.
Desarrollaron, entonces, el concepto de redes planetarias, para cada especie de vida. La red hace que la información que entre a través de la especie llegue a cada uno de sus integrantes. Este concepto no es nuevo, ya que Platón teorizó sobre este concepto al igual que los Mayas, Egipcios, e Indios Hopis. Estas redes se agrupan y se relacionan por medio de las estructuras geométricas de los sólidos Platónicos.Desde el nacimiento de nuestro planeta, la red que rodea a la Tierra estaba conformada por una matriz de Geometría Sagrada. Platón decía que la estructura básica de la Tierra se encontraba en proceso de evolución a una red icosaédrica. Estas matrices son enrejados que cubren nuestro planeta, nuestro cuerpo, nuestras células, átomos, y modulan la energía-luz que sostiene y crea las formas.
Todas las redes se unifican por medio de la esfera en un patrón de unidad, la única diferencia es que tienen interconexiones rectas formadas por el sólido Platónico que presentan. Investigadores actuales han comprobado que los nodos y las alineaciones de la red atribuidos anteriormente a la red antigua ya no coinciden. Son de origen cristalino e invisibles, ya que se mueven a la velocidad de la luz. Estas estructuras constituyen lo que se conoce como lenguaje de la luz. El lenguaje de la luz es una manera de recibir información y energía con el fin de facilitar nuestro desarrollo . Es un método de aprendizaje sin necesidad de libros o intelecto. Este lenguaje está formado por 144,000 sellos de energías cristalinas (forma en que se decodifica la luz), que están formadas en la red de Conciencia Crística en la Tierra.
Más allá de la serie de los sólidos Platónicos existe otra forma geométrica que se genera a partir del antiguo cristal Icosadodecaedro (unión femenino y masculino). Esta es la red de ascensión del planeta creada para que la Tierra pueda resonar a una frecuencia más alta y elevar su estado de Conciencia hacia un nuevo escalón en la evolución. La Flor de la Vida.
Los patrones de tiempo están cambiando, los climas sufren variaciones y las rutas de migración de las aves han cambiado. Las ballenas y delfines se atoran en las playas. El campo electromagnético de la tierra también está cambiando y lo hace con muchísima rapidez. La nueva red de conciencia está incrementando su frecuencia a medida que la red magnética disminuye. La vieja red cristalina se desvanece y una nueva matriz cristalina se está formando. Somos parte de la nueva formación cristalina. La red planetaria es una manifestación de la evolución de la energía y del crecimiento diseñado por la Conciencia Universal.
Los Egipcios, Atlantes, Esenios, Mayas, conocían perfectamente este holograma y lo utilizaban para sanar y restaurar cualquier parte desarmonizada, empleando la intención, pensamiento, adecuada, restableciendo el orden, el rejuvenecimiento y la perfecta salud en sus cuerpos físicos y etéricos.
Actualmente la aplicación de técnicas de sanación holográfica se ha desarrollado en todo el planeta de una forma conmovedora y continua en expansión. No es coincidencia que la memoria del poder de este símbolo sea devuelta al planeta en estos momentos. Vosotros sois la flor de la vida.
La creación juega transformándose de una forma a otra intercambiando el masculino icosaedro y el femenino dodecaedro, pasando por los otros sólidos platónicos. La Geometría Sagrada nos hace comprender la unidad de la vida y encontrar el origen común de sucesos diversos entre sí. Para llegar a la unidad tenemos que encontrar la integración. Siempre hemos visto la dualidad como algo normal (blanco/negro, buen/malo), y por tal eso no podemos integrar la parte femenina de nuestro cerebro (lado derecho), donde se encuentra la unidad de la conciencia y el espíritu. A la par nuestra parte masculina (lado izquierdo), no cree en ello, así nos hace ver la dualidad en todas partes.
La base para la integración de los hemisferios cerebrales está en la Geometría Sagrada, ya que nuestra parte masculina, no cree que existe un espíritu único y que solamente él es el que mueve o dirige todas las cosas. Cuando logramos convencer a esta parte del cerebro, se produce la integración y se inicia el proceso en el que iremos de la polaridad a la unidad de conciencia.
Al lograr la unidad de conciencia, que estaría representada por la esfera, comenzaríamos a vivir la cuarta dimensión (tiempo-esfera). La cuarta dimensión está matemáticamente constituída como una matriz radial. Una matriz radial es un orden auto-existente de relaciones numéricas y armónicas, cuyas unidades y proporciones son generados radialmente y de los cuales, en parte y en suma, todas las unidades poseen una relación radial entre sí. Todas las matemáticas tetradimensionales son radiales. Todas las matrices radiales son series de números enteros.
No hay números irracionales o quebrados, sino simples series de fractales y relaciones, cuyo poder de magnificación exponencial es infinito. A la totalidad de series radiales de órdenes diametralmente opuestos y las series de números de los cuales están compuestos nos referimos como una matriz, el orden autogenerado subyacente del tiempo como la cuarta dimensión. Por eso el tiempo (cuarta dimensión), no puede concebirse correctamente como lineal, como tampoco puede decirse que tenga un punto de partida ni un punto final.
En estos momentos la red Conciencia icosadodecaédrica está produciendo el colapso del tiempo lineal de la tercera dimensión. Simultáneamente están fusionando la nueva dimensión, la cuarta con la tercera. Por eso adviertes que algunos momentos del día son un poco extraños. Esta red geométrica es muy notoria en nuestro cuerpo. Puede ser que sientas síntomas que no tienen relación con una dolencia orgánica. ya hemos hablado de ellos en otros artículos como el de Síntomas del Despertar. Podemos decir que la cuarta dimensión ya es un nuevo planeta que está sobre la tierra de tercera dimensión.
Sin embargo la disposición molecular es otra, por lo cual es invisible a nuestro mundo material. Algunos datos de conciencia de cuarta dimensión: Los polos se reúnen casi hasta desaparecer. No necesitamos del conflicto para crecer. El amor y la luz comienzan a brillar cada vez más. La primera consecuencia es la eliminación total del temor psicológico. El pensamiento es creativo. Crea instantáneamente lo que necesita en ese momento. Perdemos casi toda densidad que nos acompañó en la dimensión actual. La conciencia de cuarta dimensión es grupal. El avance individual afecta positivamente al grupo. En antropología a esta conciencia se le llama sinergía. De la misma forma el avance del grupo es el avance individual. La esfera, el tiempo, es unidad.
Se está despertando mucha curiosidad acerca de el 21 de diciembre del 2012 y sobre que pasará o que tenía que haber pasado os pongo un artículo que se ha publicado en el último número de la revista de astrología ‘The Mountain Astrologer’, en el que la autora, Stephanie Austin, nos habla de la Era de Acuario, del Calendario Maya y del año 2012.
Más que una fecha precisa en la cual se producirán un gran número de cambios, yo veo el año 2012 como el epicentro temporal de un terremoto cultural'. Cita de Peter Russell.
Al igual que con la Luna, cada Era astrológica, crece y mengua. No hay líneas fijas en el espacio, sino que todo está en movimiento, en proceso. Cada una de las 12 eras astrológicas que comprenden el ‘GRAN AÑO’ (de aproximadamente 26.000 años de duración) refleja un tema específico de colectividad y desarrollo que evoluciona a lo largo de los 2.150 años que dura cada era. Las eras astrológicas progresan al contrario que los signos, por tanto ahora estamos en transición entre la Era de Piscis y la Era de Acuario.
La humanidad se encuentra en un momento de transición, y necesita evolucionar de la jerarquía a la igualdad, de la competencia a la colaboración, de la ley del más fuerte a la diversidad que permite lugar para todo. Acuario representa el desarrollo de la conciencia de grupo que va más allá de nuestro ego, de nuestra familia, de nuestra raza o de nuestro país y que nos hace darnos cuenta que todos somos miembros de la raza humana. La Era de Acuario nos habla de la unidad dentro de la diversidad, donde unidad no significa uniformidad sino creatividad exponencial y progreso generado por esfuerzos colectivos e igualitarios. La Era de Acuario nos pregunta: ¿Estamos haciendo lo que nos corresponde como individuos? ¿Estamos en contacto con nuestra individualidad pero también con nuestra interdependencia?
Para graduarnos en la Era de Acuario, primero tenemos que aprender las lecciones de Piscis, las cuales implican trascendencia de la dualidad y recuperación de lo que es sagrado. En la mayoría de las civilizaciones occidentales, el arquetipo dominante de la Era de Piscis no ha sido eso sino el pecado y la redención, ejemplificados en el mito de la pérdida del Edén. Hayamos o no sido educados en la fe judío-cristiana, hay una creencia profundamente enterrada en el inconsciente colectivo moderno que nos hace creer que somos imperfectos y que el cielo y Dios son algo muy diferente de lo que es la Tierra y de lo que es intrínseco a la vida. La creencia en el pecado original nos ha traído a la demonización y a la degradación de lo que es femenino, de lo que representa el cuerpo y de la Tierra. Nos mantiene en un estado de miedo, nos roba el poder y nos cierra en la polarización, en el conflicto y en la carestía. Si somos capaces de reunir esta dualidad formada por materia y espíritu, por cabeza y corazón, por naturaleza y humanidad, estaremos atendiendo el reto fundamental e imperativo de este periodo crucial. Para evolucionar desde la dualidad a la conciencia de la unidad, todo lo que ha sido escondido en nuestra conciencia personal y en nuestra sombra colectiva, tiene que ser traído a la luz y transmutado. Así como la hora más oscura es justo la que precede al amanecer; nosotros somos los testigos del necesario colapso de la vieja Era y de todo lo que la ha fundamentado y es por eso que se hace imprescindible no perder de vista una perspectiva más general. CADA FINAL ES UN COMIENZO Y LA RUEDA ZODIACAL SIGUE GIRANDO.
Hay otros muchos indicadores que la humanidad ha llegado a un punto de coyuntura que nos pide evolucionar. Entre ellos, un cambio de dimensión que nos tiene que llevar a la conciencia colectiva que la divinidad se encuentra dentro de nosotros y que nos ha de permitir darnos cuenta de nuestra interconnectivitad. Este cambio es el que ha sido profetizado por el final del calendario Maya, o por otras cosmologías como las definidas por el 5º Mundo Hopi, por la Ascensión o por el Gran Despertar. También ha sido descrito como una singularidad, como un punto de bifurcación, como una ventana al caos, como un puente cuántico, como el Shambhala o como el Christogenesis. Ninguno de estos conceptos nos habla del final del mundo, sino del nacimiento de una nueva era.
Todos estos factores apuntan hacia un proceso general de transformación que parece incomprensible desde nuestro actual nivel de conciencia. Estamos haciendo nacer una nueva realidad. EL FINAL DE UNA ERA Y El INICIO DE LA SIGUIENTE SE ESTÁ PRODUCIENDO MOMENTO A MOMENTO, RESPIRACIÓN A RESPIRACIÓN Y CORAZÓN A CORAZÓN.
De cómo experimentamos este cambio dependerá de nuestra voluntad a abrirnos, a expandirnos y a cambiar. Estamos todos implicados, nos guste o no. Cada uno cuenta, todo importa. ¿Cuáles son mis sueños y esperanzas? ¿Cuál es mi papel en este tiempo fundamental en la Tierra? Alineemos cada aspecto de nuestra vida con nuestra visión. Vivamos nuestra verdad.